CONTENIDO LITERAL

("Sanguinario Barón rojo [el]", comentario de Armando Boix. Derechos de autor 1997, Armando Boix)

Suele decirse que nunca segundas partes fueron buenas, pero como todos los lugares comunes a menudo no se corresponde con la realidad. En El sanguinario Barón Rojo Kim Newman regresa al universo alternativo creado en El año de Drácula, donde suponía que el señor de los vampiros, tras triunfar sobre Van Helsing y sus secuaces, había llegado a dominar a la misma reina Victoria y convertirse en el príncipe consorte, creando a partir de ese momento una nueva sociedad, con los viejos vampiros situados en los puestos de poder mientras muchos mortales se transformaban voluntariamente para mejorar su rango social. Al final, como el lector recordará, Drácula era expulsado de Inglaterra. ¿Pero dónde fue y qué sucedió a continuación? Newman nos responde a estas preguntas en una segunda parte excepcional, mejor si cabe que la primera.
La acción de El sanguinario Barón Rojo está situada en plena I Guerra Mundial, con Drácula como comandante en jefe de los ejércitos alemanes. Excelentemente documentado, el autor recrea la época con una gran verosimilitud, aunque al mismo tiempo la Europa retratada es muy diferente a la real. El vampirismo se ha extendido y las armas de guerra ya no pueden ser las mismas, con soldados a los que las balas vulgares no hieren pero en cambio no resisten el fuego o la luz del día, combates aéreos que se libran entre los tradicionales Sopwith Camel y monstruos alados, y los pelotones de ejecución sustituyendo el tiro de gracia por la decapitación con sable.
Como en El año de Drácula, Kim Newman demuestra su afición por la historia y la literatura popular fundiéndolas en un cóctel lleno de guiños al lector. Así, en los hospitales de campaña encontramos al doctor Moreau inmerso en sus experimentos de vivisección con su ayudante Herbert West; la Sombra en persona capitanea un grupo de aviadores aliados que se enfrenta a un barón Von Richthofen vampiro y transformado físicamente por el doctor Caligari; Edgar Allan Poe, mísero vampiro recluido en Praga, es reclutado como autor fantasma de una autobiografía de Richthofen y sufre los celos del también autor fantástico Hanns Heinz Ewers...
Contado así puede parecer un batiburrillo más digno de una parodia que de una novela seria, sin embargo el autor la resuelve hábilmente con una prosa magnífica que brilla en la descripción de escenas de combate y en la captación de ambientes. No en vano Kim Newman nada tiene que ver con los escribidores por encargo que suelen aparecer publicados en los volúmenes de Timun Mas, siendo un autor mucho más sólido, responsable de libros sobre cine fantástico, novelas de estética cyberpunk como The Night Mayor (1989) o apocalípticas como Jago (1990).
Consciente de los prejuicios de muchos lectores que gustan considerarse "serios" hacia los libros de Timun Mas, me gustaría atraer su atención sobre esta novela nada desdeñable. Seguro que me lo agradecerán.