COMENTARIOS APARECIDOS SOBRE ESTE VOLUMEN

(Comentario de Mónica N. Nicastro publicado en el volumen Cuasar 18, ediciones Cuasar, colección Revista, número 18, edición de 1988. Derechos de autor 1988, Mónica N. Nicastro)
C. J. Cherryh es una autora extraña. O mejor dicho, paradójica. Su prosa es relativamente pesada, con escasa acción (cosa original en la literatura popular norteamericana), desarrollo moroso y personajes ambiguos. La paradoja reside en esa cualidad definible como el muy usado pero incorrectísimo adjetivo "atrapante". No se puede dejar de leer; la caracterización de personajes se refuerza con el aporte gratuito del lector. La acumulación de redundancias convierte a sus historias en inolvidable. Carezco de los necesarios conocimientos de lengua inglesa para reconocer en Cherryh un estilo literario en desarrollo, reconozco empero una pequeña industria editorial en expansión. Es uno de esos curiosos casos, como Julio Verne, en que los defectos y errores conspiran a favor del éxito.
La "Saga de Chanur" es muy distinta a la de Morgana en cuanto a su asunto. Los héroes no son humanos sino felinoides con su planeta y su civilización extrapolando las características sociales de los leones y gatos; todo ello injertado en un conglomerado galáctico "no humano" ligado por el comercio. Escenario perfecto para una opereta espacial. En esta ecúmene tan colorida irrumpen involuntariamente los humanos (anglosajones blancos), pero no como conquistadores, ni siquiera como diplomáticos, sino como piezas de caza y chambalacheo.
Este original enfoque se ve hasta cierto punto deslucido por el sinnúmero de crueldades y humillaciones perpetradas contra el pobre refugiado humano Tully, tanto por parte de sus enemigos como por sus amigos y/o partidarios felinos liderados por la capitana Pyanfar Chanur (¿un homenaje a Cordwainer y la revancha de los humanos combinados?)
Pero el peso principal de la novela recae sobre en la descripción de la gente gatuna y su compleja trama de relaciones familiares y territoriales, y secundariamente, de las otras culturas, a la manera de Vance.
El comercio es considerado evidentemente un lenguaje universal común a toda especie inteligente; los contratos son sagrados: estafa, robo y piratería también son comunes, pero afortunadamente en menor grado. La narración mantiene rigurosamente el punto de vista de Pyanfar a lo largo de 300 páginas, lo cual no es poca cosa, con un prolijísimo trabajo de referencia lingüística, sin duda facilitado por la profesión anterior de Cherryh (profesora de latín). En contraste con este sustrato de ciencias sociales, las leyes de la física, la química y la biología son violadas alegremente en aras del efecto escenográfico. Un aficionado a la CF dura se mesará los cabellos al leer sobre mercancía estibada a mano en el espaciopuerto o sobre Tully almorzando "y respirando" los mismo exactamente que los felinos hani (no los Hani de LeGuin).
Libro muy largo pero atrapante, pesado y ágil, monótono y variado, de un ética ejemplar matizada con pequeñas crueldades, El orgullo de Chanur será adorado por un sector del público y violentamente rechazado por otro; pero tiene buenas posibilidades de conquistar a los indefinidos, especialmente a los no aficionados a la CF. Y es difícil de olvidar, con la pequeña ventaja de que formando parte de una serie, el final, es bastante más cerrado que, por ejemplo, la saga de Morgana.

(Comentario de Ricard de la Casa publicado en el volumen Tránsito 17, ediciones Tránsito, colección Revista, número 17, edición de 1989. Derechos de autor 1989, Ricard de la casa)
La Saga de Chanur la componen cuatro novelas, o mejor dicho cuatro Libros para ser más exactos, más adelante comentaré la tenue diferenciación que establezco. La trama de la novela nos cuenta las aventuras y desventuras de la capitana de raza Hani Pyanfar Chanur del Clan Chanur y de su tripulación a través del espacio del Pacto cuando al recoger al humano Tully se produce una descompensación en el Pacto, que es una alianza económica entre varias razas que pueblan una región galáctica con el consiguiente follón que se monta. C. J, Cherryh, seudónimo de la escritora Carolyn Janice Cherry ha escrito un gran fresco galáctico trepidante, verosímil, y de una enorme calidad.
Por una parte Miquel Barceló hace unas excelentes presentaciones así que no deseo reescribir algo que luego ustedes leerán. Por otra parte no me apetece en absoluto hacer un resumen de Chanur (saga), es algo que les dejo el placer de descubrir, sin contar que si lo intento tanto yo como ustedes podemos liarnos de mala manera. Así pues voy a incidir en algunos temas que según mi parecer me aparecen esenciales y que creo despertarán su apetito por una de las más famosas space opera del momento y comentar el especial cuidado en los detalles, la calidad de la elaboración en el producto, y el tratamiento de las emociones. Donde los personajes y las situaciones están a años luz de las space opera de cartón piedra que nos deleitaban los pioneros de la ciencia ficción.
El primer apartado es el tratamiento de la saga. Aquí contamos hasta cuatro libros sobre el tema de CHANUR, y para sorpresa del personal, C. J. Cherryh nos, trata como seres adultos (y sus editores también, incluidos los de aquí). Me explico: La saga la componen El orgullo de Chanur, novela completa y autosuficiente, en un principio Cherryh escribió esta novela sin pensar en continuaciones (como muchísimas otras n-logías), y como otras muchas al tener un éxito absoluto y acuciada por los lectores (raza que viene determinada por un hambre voraz y continuada) y editores, se decidió a prolongar el asunto. Ella misma se encarga en nota explicativa al final del tercer libro, La venganza de Chanur; de echar luz en la particular historia del asunto. Las nuevas aventuras de Pyanfar ocupaban demasiadas páginas, y era difícil de publicar en un sólo volumen debido al grosor que alcanzaría, en vez de plegarse como otros muchos autores a retocar la historia y hacer dos parada y fonda, o vulgo dos finales ficticios en detrimento de la calidad de esta segunda parte, insistió y consiguió que simplemente una siguiese a la otra, buscando eso sí el corte en un lugar que fuese "adecuado". Y así tenemos una estupenda segunda novela que continúa dos años después de los hechos ocurridos en la primera novela y cuyos títulos son II La aventura de Chanur, III La venganza de Chanur y IV El regreso de Chanur, esta última hace pocos días que está a la venta. Tenemos pues algo escrito y publicado con una cierta ética por lo cual C. J. Cherryh merece nuestro agradecimiento.
El segundo tema que quería tocar es la novela vista desde la óptica femenina y aquí voy a fusilar un comentario al que Barceló fue también incapaz de sustraerse a una cita de un interesante artículo con el significativo título de "C. J. Cherryh y los nuevos roles sexuales del mañana", de Mary T. Brizzi, profesora de literatura inglesa de la Universidad de Kent: "Cherryh está logrando algo más que afirmar la creencia feminista sobre las potencialidades de las mujeres educadas en la expectativa de ser líderes fuertes y valerosos. También está afirmando el carácter complementario de las características femeninas y masculinas, mostrando que una personalidad humana completa debe exhibir ambos tipos de cualidades". Yo sé de algunos que se rasgarán las vestiduras si, más que leer esto, lo entienden en todas sus consecuencias.
Casualmente en el diario El país de fecha 30 de junio viene un curioso artículo sobre los estereotipos que la empresa tiene de la mujer : "la mujer es débil, superficial, insegura, asistemática e histérica", "le falta carácter y agresividad", "le falta responsabilidad y capacidad de riesgo". Y todo ello viene a cuento porque la organización social de la raza Hani (leonas antropomorfas, con especial énfasis en el femenino), está invertido de nuestro modelo social (excepción hecha de la fuerza y agresividad), y donde el macho hani representa los mismos estereotipos antes mencionados, y cuyo papel reproductor es el único por el cual debe ser protegido y mimado (unos pocos), mientras que los demás se ven abocados a una extinción ultrarápida debido a su enorme agresividad (¡celo obliga! ). Desde este punto de vista y por boca y mente de Pyanfar veremos todos nuestros modelos puestos en entredicho, sin caer en la ñoñería, incluso nuestro egocentrismo esta puesto en entredicho al presentarnos a Tully, el único ser humano que aparece en las cuatro novelas. como un ser desvalido en un espacio poblado de razas agresivas tanto a nivel social como financieramente, y todo ello lo hace sin querer sentar cátedra, ni endosarnos parrafadas didácticas (como otros muchos aburridos autores), Cherryh nos cuenta la vida de las Hani, sus formas de pensar y su organización social, ya no se trata aquí de asumir el rol de protagonista en femenino como en Serpiente del sueño de Vonda N. McIntyre, sino de asumir el mismo protagonismo para toda la raza habitante de un planeta del Pacto, unas veces extraño otras divertido pero siempre exclarecedor.
El último apartado que deseo comentar es la seriedad con que C. J. Cherryh ha .escrito la saga de Chanur . Nos encontramos ante todo y !por fin! Con una space opera adulta en todos los sentidos (aunque no renuncio a las maravillosas space operas antiguas que me deslumbraron años ha, empezando con la famosa Alondra del espacio y todos sus hijos), y además excelente desde el punto de vista literario (cosa que no se, puede decir de algunos). Las razas que habitan el Pacto son diferentes (desde muy poco a nada que ver), Cherryh ha trabajado bien para darnos un esbozo de las diversas psicologías de las diversas razas, y que cobra especial relevancia en muchas de las situaciones planteadas en los cuatro libros, se han acabado ya la uniformidad de pensamiento, palabra y obra de las otrora famosas obras de ciencia ficción, ni tampoco son todas antropomorfas hasta el aburrimiento, (actualmente esta posición está bastante extendida), se asume la variación y la duda permanente, incluso se duda en algunos casos de su posible inteligencia. También el lenguaje y comunicación entre razas asume en la saga cotas especialmente altas, detalle este al que no es ajeno la antigua profesión de la autora, profesora de latín, la comunicación entre las diversas razas es uno de los principales escollos a los que se alude, y la autora se luce con ello. Y sobre todo un verosímil tratamiento de los desplazamientos estelares, se acabó aquello de "bufar i fer ampolles" como dicen en Catalunya o aquello de "coser y cantar". Hoy en día sabemos lo costoso y difícil que resulta un desplazamiento por el espacio, la escritora incide excelentemente en los problemas que toda conducción estelar presupone tanto del lado energético, de maniobra y de dificultad general así como el peligro que conlleva la salida al espacio y las relaciones espacio y tiempo.
En definitiva nos encontramos ante una obra que tiene muchas virtudes, bien escrita y ¡lo más importante! con la cual pasaremos unas agradables horas, ya que tiene todos los ingredientes propias de una space opera, tiros, persecuciones, etc.
Por supuesto también tiene algún que otro defectillo, algunas repeticiones que en momentos se hacen pesadas y sobre todo la excesiva longitud de la cuarta novela. Para redondear el plato tenemos que C. J. Cherryh ha introducido un mapa estelar del Pacto (presente en los cuatro libros), para que nos aclaremos un poco, y un pequeño glosario de razas (en el segundo libro La aventura de Chanur), para mejor comprensión de sus maneras de actuar. Punto éste básico y cuanto más avanzas en la lectura más básico es.